Comparte, sin pedir nada a cambio

Hace una semanas que corre por la red este vídeo. Se trata de una bonita historia centrada en un personaje que, simplemente, se dedica a ejercer de lo que se supone que debería ser un humano con conciencia: comparte, ayuda, transmite y recibe, siente.

Ha causado furor en internet y en dos días desde su publicación ya ha acumulado casi 25.000 visitas en YouTube.
Es una historia sencilla que no narra nada excepcional y, sin embargo, supone una sacudida para el que ve el vídeo y hace que nos replanteemos muchas cosas.

Muy mal lo estamos haciendo cuando una sucesión de ejemplos sencillos, sinceros y claros de acciones que todos deberíamos hacer automáticamente nos están pareciendo tan excepcionales.

Y es que, ¿tan difícil nos resulta hoy día compartir, sin pedir nada a cambio, sin esperar compensación alguna y hacerlo con el único objetivo de sentirnos bien y hacer sentir bien al resto de personas?

Sólo se trata de ayudar al prójimo como buenamente, y con la mejor de las intenciones, pueda cada uno en cada caso. Y no tiene nada que ver con aportaciones económicas o la obligación de desprenderse de bienes materiales. Simplemente, una mano amiga, una sonrisa, un empujoncito sirven para alegrarle el día a alguien. Cualquier día, qué más da. Por no hablar de lo que reconforta también recibir una sonrisa sincera, un abrazo, una caricia o un beso cuando nos sentimos abatidos, solos, desprotegidos…

Pensad por un momento: si dedicáramos tan solo cinco minutos al día a tener un detalle así con un extraño y ese extraño a su vez hiciera lo mismo y así sucesivamente… ¿os imagináis lo lejos que llegaríamos entre todos? No quedaría nadie en el mundo sin una sonrisa, abrazo o beso cada día.

Os dejo con el vídeo, simplemente disfrutadlo y reflexionar.
[youtube http://www.youtube.com/watch?v=wq4nQEPnECg]

 

 

Recuérdame mi vida con música

Félix y Antonia se conocieron hace 52 años en las fiestas de un pequeño pueblo. La verbena y un bolero les unió: Muñequita linda.

Félix vió a Antonia. Le gustó a primera vista porque tenía una maravillosa y tímida sonrisa. Pero no se atrevía a acercarse a ella porque él también era muy tímido. Cuando la canción empezó a sonar, se armó de valor y se acercó a Antonia para pedirle que bailara con él.

Nunca más se separaron. Vivieron mil aventuras como pareja y formaron una familia. Años duros de trabajo atendiendo a los hijos y felices por poder sacar la familia adelante, pese a las dificultades. Después vendrían mejores momentos, más maduros y tranquilos, una vez que los niños se hicieran mayores y tomaran el vuelo solos. Años para disfrutar de nuevo juntos de momentos pausados.

Pero Félix no recuerda nada. La enfermedad le ha borrado todo lo que ha vivido y no reconoce apenas a nadie. Antonia  le habla de sus hijos y de todas esas aventuras que han ido pasando juntos durante todos estos años. Félix la mira y se limita a sonreir y a cerrar los ojos, como si fuera un cuento que Antonia le cuenta sobre otros personajes.

Un día, los hijos de Félix tienen una idea. Han oído mil veces la bonita historia de la canción que unió a sus padres y han sentido el cariño con que su padre se la contaba. ¿Por qué no ofrecerle de nuevo a Félix un momento con ese bolero? ¿Qué pasaría si escuchara de nuevo Muñequita Linda?

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=dwC40SDagus&w=640&h=360]

Resultó que fue un precioso regalo para Félix. Al escuchar las primeras notas su primera reacción fue de extrañeza, pero en seguida empezó a recordar los acordes y poco a poco, dejándose llevar por Antonia para llevar el ritmo abrazados, entonó partes de la letra de la canción.

Muñequita linda le hizo volver al presente y recuperar el pasado por unos minutos. Y fue un maravilloso e irrepetible momento para la pareja. Félix incluso recordó por unos instantes las verbenas a las que acudía y a su hermano.

Y todo gracias a la música. Porque la música hace milagros.

* Este es un proyecto de varias cadenas radiofónicas (40 principales, Cadena Dial, M80, Máxima, Radio Olé) para demostrar al mundo el poder de la música.